|
Las fotografías de Chema Prado recalan en la nueva cita de la galería santanderina Nuble
28 / 05 / 2007 - EL DIARIO MONTAÑES
El creador gallego, director de la Filmoteca española, presenta una representación de sus miradas.
En la nueva apuesta por el arte contemporáneo, concebida a través de la experiencia acumulada por su director José Luis de la Fuente, la galería santanderina Nuble, nacida esta temporada, abre su espacio a la amplia diversidad de las manifestaciones artísticas con la incorporación hoy de una muestra de Chema Prado.
La galería, ubicada en el corazón de la capital cántabra, Daoíz y Velarde, 26, abrió sus puertas este invierno con las creaciones de Celina Pérez Arauna y María Jesús Burgos Alonso, y ya ha demostrado que sus señas de identidad son la singularidad y la diversidad de lenguajes. El collage, los diálogos entre técnicos, la apuesta por la escultura han marcado las primeras exposiciones que dan paso hoy a la fotografía de Prado, director de la Filmoteca Española, que centra la cuarta exposición en la trayectoria de la sala. Nuble, que participará en la feria Artesantander en julio a través del proyecto CotaUno, inaugura hoy a, las 20 horas, esta cita con las fotografías de Chema Prado, (Rábade, Lugo, 1952) «fotógrafo viajero» -como gusta decir- del que ya se ha podido seguir en Cantabria su trayectoria con citas, por ejemplo, como la de la feria santanderina y su comparecencia en la sala El Ducado, en la anterior etapa de gestión artística de Luis de la Fuente. El color y la diversidad de escenarios, los detalles casi insólitos y también la influencia iconográfica del cine, al menos del lenguaje de secuencias y de fotogramas, son elementos que caracterizan las imágenes de Chema Prado, aquí representadas por dos series de tamaño casi opuesto. En su trayectoria destacan series como 'Cautivos', surgida de su mirada sobre los museos; 'In fraganti'; colección de retratos de personajes del mundo del cine; 'Ciudades', que recorre los rincones de Nueva York, Madrid y Berlin; y Pekin-Shanghai, su retrato personal de estas ciudades chinas. Fotógrafo tardío, de corte clásico, su intensa labor ligada al cine como director de fotografía fue la espina dorsal que le condujo a tomar la cámara. No obstante, Chema Prado siempre desliga ambas actividades y sus imágenes ya se encargan de subrayar la autonomía de una mirada con personalidad a través de obras, como se ha dicho en ocasiones, que logran que las imágenes «se escapen del espacio, que se pare el tiempo y éste quede incorporado a su forma de ver la realidad. Una realidad pura y meramente fotográfica». Prado exhibió su obra el pasado año en las galerías Moriarty y Trinta, de Madrid y Santiago, respectivamente. En los últimos años, San Sebastián, México, Gijón, Canarias, Venecia, entre otras, han acogido su creación, fruto de una mirada abierta, que trata de capturar lo fugaz y que se configura por las 'apariciones' que integran su relación con el mundo.
|