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System / Jason McFee en la Galería Nuble
Pablo & Javier IA. / Belio Magazine
No recuerdo cual fue la primera vez que vi un "graffiti" como pieza de arte, como objeto de museo o sencillamente como un valor en alza dentro del mercado de galerías de arte. Quizás esto se debe a que todos aquellos hijos tardíos de los setentas, bebes del punk y propiamente llamados generación de los noventa, hemos crecido con el graffiti y el arte urbano como elemento inseparable de nuestros parques y calles. Quizás es por esto que no nos alarmamos cuando descubrimos por primera vez que toda esa cultura de calle tenía un pie dentro de las galerías. A día de hoy nos parece lo más común, artistas en definitiva que bien pueden pintar al margen de la legalidad, como hacer trabajos comerciales de encargo, así como dedicarse a la creación de piezas de arte para interiores. Sin duda las diferencia entre este nuevo tipo de artistas y el concepto clásico de artista reside tan solo en "la escuela" que cada uno puede citar en sus currículos. Si tenemos en cuenta que el "artista" es un reflejo del tiempo que le ha tocado vivir, un filtro a través del cual la realidad toma forma en objetos con propiedades estéticas, entonces esa "escuela", ya sea la calle o un aula de la facultad de Bellas Artes son igualmente validas. En definitiva y según nuestro criterio, el valor principal a la hora de juzgar la obra de cualquier artista no se basa en el curriculum vitae, sino en la representación que su propia obra hace de una madurez mental, una evolución, un estilo y un bagaje cultural-visual. En términos de graffiti y arte urbano, deberíamos hacer una introducción quizás demasiado amplia para éstas páginas. Haciendo un resumen breve, podemos citar que el "graffiti" nace en los setentas. Crece y se desarrolla en Estados Unidos durante los ochentas y no es hasta mediados-finales de los noventa cuando en Europa se empieza a desarrollar el concepto de "street art" o arte urbano bajo otras directrices. La principal diferencia es que mientras el graffiti sigue siendo un disciplina principalmente ilegal que no busca otro fin que la dispersión y populización de un nombre o seudónimo, propio de un artista y/o su crew (colectivo), el arte urbano tiene como trasfondo un mensaje, una idea o concepto, que generalmente prevalece por encima del nombre del autor y que en muchas ocasiones dicha obra se termina convirtiendo en el símbolo representativo del propio artista. Este tipo de artista juega entre los limites de la legalidad-ilegalidad al crear obras que muchas veces coexisten de manera simbiótica con su entorno. Muchos artistas que empezaron en el mundo del graffiti han evolucionado de forma lógica hacia el arte urbano, otros mantienen esa doble vida, diferenciando claramente el trabajo que puede tener cabida en una galería o museo y aquel que es única y exclusivamente para el "bombardeo" nocturno de las calles. A día de hoy este tipo de divergencias de estilo han originado discusiones acerca de la integridad de un arte que por naturaleza es libre y gratuito, pero que actualmente está siendo enclaustrado en los términos del arte, a través de exposiciones en sitios de reconocido prestigio como la Tate Gallery de Londres, el MOMA de Nueva York o el Museo de Arte Contemporáneo de Boston, y a través del encumbramiento como famosas estrellas de antiguos "vándalos" como Banksy o Shepard Fairey (Obey), por citar los ejemplos más populares. Dejando a un lado toda polémica, artistas como System -Jason McFee- y Remi/Rough se han ganado su respeto en las calles y desde hace años están luchando por otorgar a su arte un valor y trascendencia mayor, dando el paso dentro del mercado de galerías. Es gracias a galerías como Nuble, que este tipo de tendencias van calando hondo en coleccionistas de arte contemporáneo al mismo tiempo que propician la consolidación de un nuevo tipo de coleccionista de arte, más acorde con los tiempos actuales, personas jóvenes que van ganando en poder adquisitivo, diseñadores, músicos, etc. Nuevas generaciones en definitiva. La primera vez que me cruce con la obra de System y Rough fue en Berlín, a consecuencia de su presencia en el Bridge Art Fair de 2008. A primera vista su obra es reflejo y recreación de elementos propios del lenguaje urbano. El uso de símbolos como flechas y chorreos de tinta exagerados, huella del uso de rotuladores y sprays como herramientas de trabajo, dejan patente una vinculación directa con sus origines en las calles. Mientras que los elementos centrales de sus actuales obras hacen una mayor referencia al arte propio de ser "enmarcado". En el caso de Rough dichos elementos beben de la corriente abstracta de los setentas, de una pasión por los juegos estéticos de formas, líneas, colores planos que colisionan, se encuentran, dialogan... que bien podrían ser ampliaciones del detalle de un graffiti en la calle, o la versión actual de un cuadro de Palazuelo. Por otro lado la obra de System bebe mas de influencias Pop, especialmente representadas por la occidentalización de la estética japonesa, una debilidad muy común en el mundo de arte actual europeo. Su obra se centra en retratos y en la yuxtaposición de estos con elementos gráficos ajenos a la gráfica clásica japonesa, como son pequeñas piezas de graffiti, 3D, tags (caligrafía urbana) y posters. En la línea de artistas de reconocido prestigio como el japonés Tenmyouya Hisashi. Sin duda System y Rough no son, ni serán los únicos, pero si un buen ejemplo del león en su jaula, del rey de la calle encerrado en su castillo. www.beliomagazine.com
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